Carnaval en la calle, si gracias.

Estaba escuchando las noticias de Antena 3, cuando Matías Prats, anuncia la suspensión cautelar de los actos no oficiales del carnaval de tenerife, o lo que viene a ser lo mismo, El carnaval en la calle.
Todos sabemos, que los carnavales, son una fiesta de “mucho ruido”, pero, acaso, todos esos vecinos, no conocían, al mudarse a esa zona, que, durante una semana, tan sólo una semana al año, tan mal se vive durante esa semana??. Estamos hablando del único carnaval de toda España que se mantuvo vivo durante la dictadura, como pudo resistir una dictadura y sucumbir ante las protestas de x vecinos??.
El ayuntamiento se ha pronunciado, y dicen que harán lo posible para evitar que esta serie de vecinos, nos quiten, la mejor fiesta que se puede disfrutar en Tenerife, y en toda Canarias. Yo respeto el derecho al descanso, de estos vecinos, y que durante esos días se pierde un poco(bastante) la conducta cívica, pero yo apostaría, que esa gente, en sus años mozos, bien disfrutaron de estas fiestas.
Personalmente, creo que si, definitivamente, llega una suspensión, de la fiesta en la calle, va a ser peor el remedio, que la enfermedad. Sea como sea, yo no me quedaré con las ganas de disfrutar de estás fiestas.

Un Saludo, Carlos L.

P.D.: 9 Feb, 2007 .- Apenas ayer, a lo largo de la tarde se conocía la noticia de la suspensión cautelar del carnaval de la calle, el carnaval del pueblo, hoy ya hay convocada para las 6 de la tarde, en la Plaza Weyler de la capital tinerfeña, una manifestación ha sido convocada.(Enlace Noticia)
P.D.: 12 Feb, 2007 .- Hoy el Juzgado de los Contencioso Administrativo Nº 1 de Tenerife, ha dado carpetazo a la suspension cautelar, impuesta el pasado día 8 por el T.S.J.C, declarándola inadmisible. Otro año más, el carnaval en la cale, podrá ser celebrado, legalmente, en la zona centro de Santa Cruz. Me parece del todo correcto, que unos vecinos reivindiquen su descanso, pero no a costa de la fiesta popular más importante de toda la isla, incluso, de toda Canarias, uno de los dos debe de abandonar la zona, y el que debe quedarse, por antigüedad, no es otro que mi querido carnaval, el ya existía antes de que este grupo de vecinos amargados vivieran ahí, así que, muy señores míos, comiencen a plantearse muy seriamente la venta de sus viviendas, si no quieren que el carnaval les siga incomodando una semana al año, seguro que hay lista de espera, para convertir esas viviendas en oficinas, como sucede con un alto porcentaje en esa zona, o incluso pidan subvenciones al ayuntamiento para insonorizar las ventanas de sus viviendas.